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EL ARTICULO DE RAFAEL BALDAYAC: RD único país en honrar la Biblia



La República Dominicana es el único país en el mundo en tener un Día Nacional de la Biblia, instaurado cada 27 de septiembre, mediante la Ley 208-84. Esta celebración para honrar la Palabra de Dios se enmarca dentro del “Mes de la Biblia” celebrado mundialmente por los cristianos.
El Día Nacional de la Biblia tiene su origen en San Pedro de Macorís. En 1984 el reverendo Álvaro Vicioso Santil, pastor por más de 20 años, encargado de la Sociedad Bíblica Dominicana, en la llamada Sultana del Este, fue a quien le surgió la idea de que se legislara para dedicar un día especial al Manual de Vida.
La pieza legislativa fue sometida en una sesión por David Escotto Veloz, un diputado que precisamente era miembro de La Primera Iglesia Evangélica Dominicana. Fue aprobada a unanimidad por los legisladores.
En otros países también se establece septiembre como mes de La Biblia, pero no un día especial como en nuestro país. Esta conmemoración en el noveno mes del año es debido a que el 26 de septiembre de 1569 se terminó de imprimir la primera Biblia traducida al español por Casiodoro de Reina. Esta traducción fue revisada por Cipriano de Valera, años más tarde, lo que le puso el nombre de “Reina-Valera”.
El primer documento que se imprimió en la imprenta confeccionada por Gutemberg fue la Biblia. Además, el escudo dominicano es el único que posee una Biblia abierta en el evangelio de San Juan capítulo 8, verso 32. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.
Es un libro espiritual, no religioso. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” 2da. Timoteo 3:16-17.
En el pasaje referido el apóstol Pablo nos explica el papel tan valioso que juega en nuestra vida la Palabra de Dios. Ella es ese manual base para tomar decisiones. Contiene todas las verdades de Dios.
Al conocerla, estudiarla y obedecerla nos lleva a tener un sano crecimiento espiritual, descubriendo quien es Dios y Su voluntad para nosotros. De ahí que es transcendental crear un hábito de lectura de Ella de forma diaria y es ideal comenzar por el Nuevo Testamento, que contiene la obra de Jesucristo, Sus Palabras, Sus enseñanzas. De ahí que los Evangelios son la mejor manera de comenzar.
Tomando el mensaje devocional del líder David Beltrán, algunas de las cosas que produce en nosotros la Palabra de Dios son la siguiente:
1.- Nuestro camino será alumbrado: Ella hará que no tropecemos en nuestro diario caminar por la vida si, antes de tomar cualquier decisión, confiamos en lo que Ella nos enseña: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).
2.- Produce gozo: Quizás intentemos encontrar gozo o propósito en las fuentes equivocadas. Sin embargo, antes de empezar el día escuchando las noticias de la tierra, porque no comenzar
con las que tiene el cielo para nosotros: “Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza” (Salmo 119:14).
3.- Conocer a Dios y Sus planes para nosotros: Al estudiar la Biblia conoceremos al Padre, a Jesucristo y a Su Santo Espíritu. Conoceremos también Su carácter, Su corazón y Su propósito para nuestras vidas: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
4.- Nos hace más sabios e inteligentes: Si sólo el libro de Proverbios dice que nos da sabiduría, consejo, agudeza, inteligencia, cordura, cuanta más riqueza pueden contener los demás libros que conforman La Biblia: “Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura” (Proverbios 1:2-4).
5.- Aleja la aflicción: Ella nos da consuelo, nos previene del sufrimiento, nos da aliento en los momentos difíciles, certeza de saber qué hacer, y comprender que Dios tiene para nosotros algo mejor que nuestros sufrimientos y problemas: “Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido” (Salmo 119:92).
En resumen recurrir a diario a la Palabra de Dios nos dará aliento para superar las dificultades, la desazón, la duda. Y aun, en medio del sufrimiento clamemos a Su Santo Espíritu, quien es el mejor Maestro, para que abra nuestro entendimiento y nos permita conocer las verdades de Dios Padre y de Su Hijo Jesucristo.
“La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” Isaías 40:8


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